Es usual que muchos marketers se sorprendan ante el fenómeno social que representaron los influencers. Se los observa atentamente por haber logrado sin recursos, aquello por lo que las marcas invierten y trabajan todo el tiempo: conectar emocionalmente con el público.
Es frecuente que muchas marcas intenten acompañar la oleada, pagando por un posteo que los incluya y es frecuente, también, que esas acciones sean fallidas porque intentan tener presencia de un modo que no representa el código de los influencers.
Aquí van las cinco claves que sustentan el éxito de los influencers que las marcas deberían imitar:
1) Los influencers son, ante todo, coherentes con su sistema de valores: Difícilmente comuniquen en sus medios sociales contenido que no los represente. Es decir, tienen un sistema de valores que respetan y captan a sus seguidores, precisamente por compartir ese sistema de valores.
2) La autoridad no la imponen, la construyen día a día. El carisma es hoy una legitimidad puesta a prueba diariamente. Rompen con la figura del ídolo inalcanzable, para pasar a tener un rol de “héroe cotidiano” a la que su público embiste de autoridad.
3) A los influencers les pasa lo mismo que a su público: pueden tener días buenos, malos, acertar o equivocarse, lo que no les pasa seguro es ocultar eso que les pasa; en otras palabras: “vender lo que no son”.
4) Los influencers están atentos a los hechos que suceden alrededor y actúan con agilidad para responder a eso. Es decir, no son ajenos a los contextos en los que están inmersos.
5) Ofrecen a las personas una razón para regresar y formar parte de una comunidad en constante crecimiento que comparte ideas y creencias que llegan al núcleo emocional de su público, de la misma manera que una marca debería hacer.